Versículos sobre La muerte vencida
13 versículos sobre La muerte vencida para leer, meditar y memorizar.
y ahora se ha manifestado por la aparición de nuestro Salvador, Cristo Jesús. Él ha destruido la muerte y ha sacado a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio.
El último enemigo que será destruido es la muerte.
Ya que los hijos, entonces, comparten una misma vida de carne y sangre, él mismo tomó esa misma vida de igual manera, para que por medio de su muerte despojara de su poder al que tiene el poder de la muerte, el diablo, y librara a los que el miedo a la muerte tenía esclavizados durante toda su vida.
Enjugará toda lágrima de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni gritos de dolor, ni sufrimiento. Lo de antes ha pasado».
Cuando este cuerpo corruptible se haya revestido de incorrupción y este cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria». Muerte, ¿dónde está tu victoria? Muerte, ¿dónde está tu aguijón?
Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida. Los que creen en mí, aunque mueran, vivirán,
Porque sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, no vuelve a morir; la muerte ya no es dueña de él.
Porque tengo plena certeza: no podrán la muerte ni la vida, ni ángeles ni gobernantes, ni lo que existe ahora ni lo que todavía ha de venir, ni poder alguno, ni lo que está muy arriba ni lo que está muy abajo, ni ninguna otra criatura, apartarnos del amor de Dios, que es nuestro en Cristo Jesús nuestro Señor.
En verdad, en verdad les digo que quien escucha mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna. No queda bajo condenación, sino que ya ha pasado de la muerte a la vida.
Pero Dios pagará el rescate por mi vida y la librará del poder del lugar de los muertos, porque él me tomará consigo. Selah
Pero gracias a Dios, que por medio de nuestro Señor Jesucristo nos da la victoria.
Entonces la Muerte y el Hades mismos fueron arrojados al lago de fuego. El lago de fuego es la segunda muerte.
En verdad, en verdad les digo que, si alguien guarda mi palabra, nunca verá la muerte».