Versículos sobre Un corazón quebrantado
15 versículos sobre Un corazón quebrantado para leer, meditar y memorizar.
El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel;
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Porque yo estoy afligido y necesitado; y mi corazón está herido dentro de mí.
Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias.
Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación, El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.
Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?
También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.