Versículos sobre Trabajo, dinero y mayordomía
Todo lo que tenemos nos ha sido confiado por Dios, para administrarlo para su gloria y el bien de los demás. Hagamos lo que hagamos, trabajamos de corazón como para el Señor, asiendo el dinero con manos abiertas y dando con generosidad. Estos versículos traen el evangelio a nuestro trabajo y a nuestra generosidad.
Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;
Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
El que confía en sus riquezas, caerá: mas los justos reverdecerán como ramos.
El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.
Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.
La mano de los diligentes se enseñoreará: mas la negligencia será tributaria.
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan; Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:
Disminuiránse las riquezas de vanidad: empero multiplicará el que allega con su mano.
Mas ahora se requiere en los dispensadores, que cada uno sea hallado fiel.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.