Versículos sobre El pecado y la lucha contra él

El pecado es real y serio, pero su poder está quebrantado para los que están en Cristo. Por el Espíritu lo hacemos morir y andamos en libertad, hallando gracia para el oportuno socorro. Estos versículos te arman para la lucha diaria y te señalan a Aquel que ya ha vencido.

Pecado — Romanos 3:23

Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios;

La carne — Gálatas 5:16

Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.

Tentación — 1 Corintios 10:13

No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.

Orgullo — Proverbios 16:18

Antes del quebrantamiento es la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu.

Concupiscencia — Mateo 5:28

Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Avaricia — Lucas 12:15

Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Idolatría — 1 Juan 5:21

Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.

Amargura — Hebreos 12:15

Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;

Envidia — Santiago 3:16

Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

Vencer el pecado — Romanos 6:14

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Despojarse del viejo hombre — Efesios 4:22-24

A que dejéis, cuanto á la pasada manera de vivir, el viejo hombre que está viciado conforme á los deseos de error; Y á renovaros en el espíritu de vuestra mente, Y vestir el nuevo hombre que es criado conforme á Dios en justicia y en santidad de verdad.

Huir del pecado — 2 Timoteo 2:22

Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.

Resistir al diablo — Santiago 4:7

Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.

Ya no esclavos del pecado — Romanos 6:6

Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado.