Versículos sobre El señorío de Cristo
11 versículos sobre El señorío de Cristo para leer, meditar y memorizar.
Por eso Dios lo ha exaltado por encima de todo y le ha dado por gracia el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua declare abiertamente que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Si declaras con tus labios que Jesús es Señor, y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
Porque en él fue creado todo lo que hay en el cielo y en la tierra, lo visible y lo invisible, ya sean tronos o dominios, gobernantes o autoridades. Todo ha sido creado por medio de él y para él. Él existe antes de todas las cosas, y todas las cosas se mantienen unidas en él.
Por tanto, que toda la casa de Israel sepa con certeza esto: Dios ha hecho Señor y Cristo a este Jesús a quien ustedes crucificaron».
Por eso les dejo esto claro: nadie que habla por el Espíritu de Dios dice jamás: «Jesús es maldito»; y nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
que él puso en acción en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en los lugares celestiales, muy por encima de todo gobernante y autoridad, de todo poder y dominio, y de todo nombre que pueda nombrarse, no solo en esta era sino también en la era venidera. Dios ha puesto todas las cosas bajo los pies de Cristo, y lo ha dado a la iglesia como cabeza sobre todas las cosas.
Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Toda autoridad en el cielo y en la tierra ha sido puesta en mis manos.
En su manto y en su muslo lleva escrito un nombre: Rey de reyes y Señor de señores.
Pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre. Todo tiene su origen en él, y nuestra vida está dirigida hacia él. Y hay un solo Señor, Jesucristo. Todo existe por medio de él, y por medio de él existimos nosotros.
Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor”, y tienen razón, porque lo soy.
Más bien, consagren a Cristo en sus corazones como el Señor santo. Estén siempre listos para defenderse ante cualquiera que les pregunte el motivo de la esperanza que tienen.