Versículos sobre La Palabra de Dios

La Palabra de Dios es viva y eficaz, lámpara a nuestros pies y el alimento para el cual fue hecha nuestra alma. Permanece para siempre, nos hace sabios y nos prepara para toda buena obra. Estos versículos encienden el amor por la Escritura y por el Dios que habla.

La Escritura — 2 Timoteo 3:16

Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,

Guardar la Palabra en el corazón — Salmos 119:11

En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

El poder de la Palabra — Hebreos 4:12

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Meditar en la Palabra — Josué 1:8

El libro de aquesta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Afirmarse en la Palabra — Mateo 24:35

El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.

Lámpara a mis pies — Salmos 119:105

NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino.

La Palabra permanece para siempre — Isaías 40:8

Sécase la hierba, cáese la flor: mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

Más dulce que la miel — Salmos 119:103

¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! más que la miel á mi boca.

No solo de pan vivirá el hombre — Mateo 4:4

Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.

Desead la leche pura — 1 Pedro 2:2

Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud:

La semilla de la Palabra — Lucas 8:11

Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.

Permanecer en la Palabra — Juan 8:31

Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;