Versículos sobre La semilla de la Palabra
14 versículos sobre La semilla de la Palabra para leer, meditar y memorizar.
Esto es lo que significa la parábola: la semilla es la palabra de Dios.
Y la semilla en la buena tierra son los que tienen un corazón noble y bueno. Oyen la palabra, la retienen y, con perseverancia, dan fruto.
Pero otros son como la semilla sembrada en tierra buena. Oyen la palabra, la aceptan y dan una cosecha de treinta, sesenta y hasta cien veces lo sembrado».
Han nacido de nuevo, no de una semilla que muere, sino de una que no puede morir, por medio de la palabra de Dios, que está viva y perdura.
Pero lo sembrado en buena tierra es quien oye la palabra y la entiende. Esa persona sí da fruto, y produce cien veces más de lo sembrado, o sesenta, o treinta».
El campesino siembra la palabra.
Y otra parte cayó en buena tierra, brotó y dio una cosecha del ciento por uno». Mientras decía esto, exclamó: «¡Quien tenga oídos para oír, que escuche!».
Les dijo muchas cosas en parábolas: «¡Escuchen! Un sembrador salió a sembrar. Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del sendero, y llegaron los pájaros y se la comieron toda. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde la capa de tierra era delgada. Brotó enseguida, porque la tierra no era profunda, pero cuando salió el sol, las plantas tiernas se quemaron y, como no tenían raíz, se secaron. Otra parte cayó entre zarzas, y las zarzas brotaron y la sofocaron. Pero otra parte cayó en buena tierra y llegó a dar grano: cien veces más de lo sembrado, o sesenta, o treinta. Quien tenga oídos, que escuche».
Así que quítense todo lo sucio y la maldad que se desborda, y con un espíritu manso acojan la palabra plantada en ustedes, que tiene poder para salvar sus almas.
También dijo: «Con el reino de Dios sucede lo siguiente: un hombre echa semilla en la tierra. Por la noche se duerme y de día se levanta, y la semilla brota y crece, aunque él no sabe cómo.
Yo planté, Apolos regó, pero era Dios quien lo hacía crecer.
«Un sembrador salió a esparcir su semilla. Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; allí la pisotearon, y los pájaros se la tragaron.
En verdad, en verdad les digo que, si un grano de trigo no cae en la tierra y muere, se queda en un solo grano; pero si muere, da mucho fruto.
No permitan que nadie los engañe: Dios no es alguien de quien uno pueda mofarse. Lo que la gente siembre, eso cosechará. Los que siembran en el campo de su propia carne recogerán de la carne una cosecha de corrupción; los que siembran en el campo del Espíritu recogerán del Espíritu una cosecha de vida eterna.