Versículos sobre La mente y los pensamientos

Somos transformados por la renovación de nuestro entendimiento y llamados a poner nuestros pensamientos en lo verdadero y lo amable. La paz de Dios guarda el corazón y la mente en Cristo Jesús. Estos versículos te ayudan a llevar cautivo todo pensamiento y a meditar en lo bueno.

Renovar la mente — Romanos 12:2

Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Pensamientos cautivos — 2 Corintios 10:5

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia de Cristo;

Meditación — Salmos 1:2

Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.

Poner la mente en las cosas de arriba — Colosenses 3:2

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Duda — Santiago 1:6

Pero pida en fe, no dudando nada: porque el que duda es semejante á la onda de la mar, que es movida del viento, y echada de una parte á otra.

Confusión — 1 Corintios 14:33

Porque Dios no es Dios de disensión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos.

Una mente sana — 2 Timoteo 1:7

Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

En esto pensad — Filipenses 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

Una mente firme — Isaías 26:3

Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

La mente de Cristo — 1 Corintios 2:16

Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Guarda tu corazón — Proverbios 4:23

Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

Sed sobrios — 1 Pedro 5:8

Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore:

Examíname, oh Dios — Salmos 139:23

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: