Versículos sobre El Espíritu Santo

El Espíritu Santo es Dios presente con su pueblo: Consolador, Consejero y la garantía de nuestra herencia. Él convence, enseña, fortalece y derrama el amor de Dios en nuestros corazones. Estos versículos te ayudan a conocer al Espíritu y a andar con él.

La persona del Espíritu — Juan 14:26

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.

Llenos del Espíritu — Efesios 5:18

Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu;

Andar en el Espíritu — Gálatas 5:25

Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.

El Consolador — Juan 14:16

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

La convicción del Espíritu — Juan 16:8

Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio:

Guiados por el Espíritu — Romanos 8:14

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.

El Espíritu de verdad — Juan 16:13

Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir.

El Espíritu en nosotros — 1 Corintios 3:16

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

El Espíritu ayuda en nuestra debilidad — Romanos 8:26

Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.

Agua viva — Juan 7:38

El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.

El sello del Espíritu — Efesios 1:13

En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

Poder de lo alto — Hechos 1:8

Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.