Versículos sobre La oración
La oración es el aliento de la vida cristiana: hablar con el Dios que oye y responde. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración. Estos versículos te invitan a orar con confianza y descanso.
No se angustien por nada. Al contrario, en todo, con oración y súplica y con acción de gracias, presenten sus peticiones a Dios.
Ante todo, pues, pido que se hagan peticiones, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todas las personas:
Jesús les contó una parábola para enseñarles que debían orar en todo tiempo y no desanimarse.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.
Cuando los justos claman, el SEÑOR escucha y los libra de cada angustia que enfrentan.
¿Hasta cuándo, SEÑOR? ¿Vas a seguir olvidándote de mí para siempre? ¿Hasta cuándo apartarás de mí tu rostro?
Así pues, con confianza, acerquémonos al trono de la gracia, para recibir misericordia y hallar una gracia que nos ayude justo cuando hace falta.
Sigan pidiendo, y recibirán. Sigan buscando, y encontrarán. Sigan tocando a la puerta, y se les abrirá.
La oración hecha con fe salvará a la persona enferma, y el Señor la levantará. Y si ha cometido pecados, le serán perdonados.
Pero ustedes, queridos, sigan edificándose sobre su santísima fe y orando en el Espíritu Santo.
Así que tomen la costumbre de confesarse los pecados unos a otros y de orar unos por otros, para que sean sanados. Cuando un justo ora, esa oración está en acción, y puede lograr mucho.
Tú, en cambio, cuando ores, entra en un cuarto interior, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está allí en lo escondido. Tu Padre ve lo escondido, y él te lo pagará.
Y otra vez, en verdad les digo que si dos de ustedes aquí en la tierra están de acuerdo en cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo se lo concederá.