Versículos sobre Matrimonio, familia y crianza
Dios diseñó el matrimonio, la familia y la crianza de los hijos como lugares para reflejar su amor y su fidelidad. Él llama a esposos, esposas, padres e hijos a honrarse unos a otros en el Señor. Estos versículos traen su sabiduría y su gracia al hogar.
Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Y si mal os parece servir á Jehová, escogeos hoy á quién sirváis; si á los dioses á quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, ó á los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos á Jehová.
Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.
Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas.
El que detiene el castigo, á su hijo aborrece: mas el que lo ama, madruga á castigarlo.
Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también.
Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.
Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.