Versículos sobre La esperanza y la seguridad

La esperanza cristiana no es una ilusión, sino un ancla segura y firme del alma. Porque las promesas de Dios permanecen, tenemos la certeza de que el que comenzó la buena obra la perfeccionará. Estos versículos fijan tu esperanza en lo que no puede ser conmovido.

Esperanza — Romanos 15:13

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.

Seguridad de la salvación — 1 Juan 5:13

Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

La esperanza bienaventurada — Tito 2:13

Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,

Esperanza anclada — Hebreos 6:19

La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo;

Las promesas de Dios — 2 Corintios 1:20

Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por nosotros á gloria de Dios.

Una esperanza que no defrauda — Romanos 5:5

Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.

Esperar en Dios — Salmos 42:5

¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.

Sostenidos con firmeza — Juan 10:28

Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Guardados por el poder de Dios — 1 Pedro 1:5

Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.

Fuerzas renovadas — Isaías 40:31

Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Una herencia reservada — 1 Pedro 1:4

Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos

Cristo nuestra esperanza — 1 Timoteo 1:1

PABLO, apóstol de Jesucristo por la ordenación de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza;