Versículos sobre Los más pequeños
14 versículos sobre Los más pequeños para leer, meditar y memorizar.
El Rey les responderá: “En verdad les digo que cada vez que lo hicieron por uno de estos mis hermanos, aun el más pequeño de ellos, lo hicieron por mí”.
Porque cuando tuve hambre, me dieron comida; cuando tuve sed, me dieron de beber; cuando era forastero, me recibieron en su casa; cuando no tenía ropa, me vistieron; cuando estuve enfermo, me cuidaron; cuando estuve en la cárcel, me fueron a ver”.
Quien es bondadoso con el pobre le está prestando al SEÑOR, y él le devolverá lo que ha hecho.
No se olviden de abrir sus casas a los forasteros. Haciendo esto, algunos han tenido ángeles como huéspedes y nunca lo supieron.
Y quien dé a uno de estos pequeños nada más que un vaso de agua fría porque es discípulo —en verdad les digo— jamás perderá su recompensa».
Entonces les responderá: “En verdad les digo que cada vez que no lo hicieron por uno de estos, aun el más pequeño de ellos, tampoco lo hicieron por mí”.
Y cuando alguien da la bienvenida a un niño como este por mí, es a mí a quien recibe.
Si alguien les da a beber un vaso de agua porque son de Cristo, en verdad les digo que esa persona no se quedará sin su recompensa.
Entonces les dijo: «El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí. Y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Porque el más pequeño entre todos ustedes, ese es el grande».
Entonces los justos responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer, o con sed y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos en casa, o sin ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te fuimos a ver?”.
Así que, cada vez que se nos presente la ocasión, hagamos el bien a todos, y ante todo a quienes pertenecen a la familia de la fe.
Supongamos que un hermano o una hermana no tienen ropa suficiente ni comida para el día, y uno de ustedes les dice: «Vayan en paz; abríguense y coman bien», pero no les dan lo que el cuerpo necesita. ¿De qué sirve eso?
Supongamos que alguien tiene bienes de este mundo y ve a un hermano o una hermana en necesidad, pero le cierra su corazón. ¿Cómo puede permanecer el amor de Dios en una persona así?
Cuídense de no mirar nunca con desprecio a ninguno de estos pequeños. Les digo que sus ángeles en el cielo están siempre en la presencia de mi Padre que está en el cielo.