Versículos sobre Denuedo
13 versículos sobre Denuedo para leer, meditar y memorizar.
Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas. Concede a tus esclavos que proclamen tu palabra con toda valentía,
Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo y siguieron anunciando la palabra de Dios sin miedo.
Los malvados salen corriendo aunque nadie los persiga, pero los justos se mantienen firmes, valientes como un león.
Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.
Oren también por mí, para que, cuando abra la boca, se me den las palabras para dar a conocer con valentía el misterio del evangelio. Por él soy embajador, aunque encadenado. Oren para que hable de él con valentía, como debo hacerlo.
Los miembros del Consejo vieron con qué libertad hablaban Pedro y Juan, y se dieron cuenta de que eran hombres sin estudios, gente común y corriente. Esto los dejó asombrados, y reconocieron que los dos habían andado con Jesús.
Espero con anhelo y confío en que no seré avergonzado en nada. Al contrario, con toda valentía, ahora como siempre, la grandeza de Cristo se hará visible en mi cuerpo, ya sea por mi vida o por mi muerte.
Bernabé, en cambio, se hizo cargo de él y lo llevó a los apóstoles. Les explicó que en el camino Saulo había visto al Señor, quien le había hablado, y que en Damasco Saulo había hablado sin miedo en el nombre de Jesús. Desde entonces Saulo estaba con ellos y se movía con libertad entre ellos en Jerusalén, hablando abiertamente en el nombre del Señor.
Allí proclamaba el reino de Dios y enseñaba acerca del Señor Jesucristo, con toda valentía y sin ningún impedimento.
Así pues, con confianza, acerquémonos al trono de la gracia, para recibir misericordia y hallar una gracia que nos ayude justo cuando hace falta.
¿No te he dado yo esta orden? Sé fuerte y valiente. No tiembles de miedo ni pierdas el ánimo, porque el SEÑOR tu Dios está contigo dondequiera que vayas».
En él, por la fe en él, podemos acercarnos a Dios con libertad y confianza.
Así que se quedaron allí mucho tiempo y hablaban con valentía, confiados en el Señor. Él confirmaba el mensaje de su gracia, haciendo que por manos de ellos se realizaran señales y prodigios.