Versículos sobre Permanecer en Cristo
13 versículos sobre Permanecer en Cristo para leer, meditar y memorizar.
Yo soy la vid; ustedes son los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en esa persona, es el que da mucho fruto, porque separados de mí no pueden hacer nada.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. El sarmiento no puede dar fruto por sí mismo; tiene que permanecer en la vid. Del mismo modo, ustedes no pueden dar fruto si no permanecen en mí.
Y ahora, hijitos, permanezcan en él. Así, cuando se manifieste, podremos presentarnos ante él con confianza en su venida, en lugar de apartarnos de él avergonzados.
Los que guardan sus mandamientos permanecen en Dios, y Dios permanece en ellos. Podemos estar seguros de que él permanece en nosotros por el Espíritu que nos ha dado.
El que no permanece en mí es echado fuera como un sarmiento y se seca. La gente recoge los sarmientos, los echa al fuego, y arden.
Yo los he amado así como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor. Permanecerán en mi amor si guardan mis mandamientos, así como yo he guardado los mandamientos que mi Padre me dio y permanezco en su amor.
Quien afirma que permanece en él debe vivir de la misma manera que vivió Jesús.
En cuanto a ustedes, recibieron de él una unción, y esa unción permanece en ustedes; no necesitan que nadie les enseñe. Al contrario, su unción les enseña acerca de todo, y es verdadera y no mentira. Así que, tal como la unción les ha enseñado, permanezcan en él.
Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo permanezco en esa persona.
Así sabemos que permanecemos en él y que él permanece en nosotros: nos ha dado de su propio Espíritu.
Entonces Jesús dijo a los judíos que le habían creído: «Si ustedes permanecen en mi palabra, de verdad son mis discípulos.
Han recibido a Cristo Jesús como Señor. Por eso, vivan toda su vida en él, con raíces hondas en él, edificados en él, afirmados en la fe como se les enseñó, y rebosantes de gratitud a Dios.