Versículos sobre Una conciencia limpia
15 versículos sobre Una conciencia limpia para leer, meditar y memorizar.
El propósito de nuestras instrucciones es el amor que nace de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sin hipocresía.
Por eso yo, por mi parte, me empeño en vivir siempre con la conciencia limpia delante de Dios y delante de la gente.
Pero respondan con mansedumbre y con reverencia a Dios, manteniendo una buena conciencia, para que, cuando hablen mal de ustedes, queden avergonzados los que insultan su buena vida en Cristo.
Sigan orando por nosotros. Estamos seguros de que nuestra conciencia es buena, porque queremos vivir rectamente en todo.
aferrado a la fe y a una buena conciencia. Algunos han echado a un lado su conciencia, y su fe ha naufragado.
Doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia limpia como lo hicieron mis antepasados, cada vez que te recuerdo en mis oraciones, como lo hago noche y día.
Estoy diciendo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia, en el Espíritu Santo, me sirve de testigo
Esto es lo que nos hace sentirnos orgullosos, y nuestra conciencia lo confirma: en el mundo en general, y todavía más con ustedes, nos hemos comportado con una santidad y una sinceridad que vienen de Dios, guiados no por una sabiduría meramente humana, sino por la gracia de Dios.
¡cuánto más la sangre de Cristo lavará nuestra conciencia de obras muertas, para que rindamos culto al Dios vivo! Mediante el Espíritu eterno, él se ofreció a sí mismo a Dios, como sacrificio sin defecto.
Acerquémonos, pues, con un corazón sincero, plenamente seguros en nuestra fe, con el corazón rociado y limpio de una mala conciencia y el cuerpo lavado con agua limpia.
Pablo fijó la mirada en los miembros del Consejo y dijo: «Hermanos, hasta el día de hoy me he conducido delante de Dios con una conciencia del todo limpia».
Esa agua anticipa el bautismo, que ahora los salva también a ustedes. El bautismo no es quitar la suciedad del cuerpo, sino el compromiso que una buena conciencia hace con Dios. Los salva por medio de la resurrección de Jesucristo.
Por eso hay que someterse, no solo para escapar de la ira, sino también por motivo de conciencia.
Para los puros, todo es puro; pero para los que están corrompidos y no creen, nada es puro. De hecho, tienen corrompidas tanto la mente como la conciencia.
Queridos amigos, si nuestro corazón no nos condena, podemos acercarnos a Dios con confianza,