Versículos sobre Santidad

14 versículos sobre Santidad para leer, meditar y memorizar.

01 1 Pedro 1:16

Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

02 Hebreos 12:14

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:

03 1 Tesalonicenses 4:7

Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.

04 2 Corintios 7:1

ASÍ que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.

05 Levítico 20:26

Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos.

06 Romanos 12:1

ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.

07 2 Timoteo 1:9

Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

08 1 Pedro 1:15

Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación:

09 Efesios 1:4

Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;

10 Levítico 11:44

Pues que yo soy Jehová vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo: así que no ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anduviere arrastrando sobre la tierra.

11 Romanos 6:22

Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos á Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna.

12 Hebreos 12:10

Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.

13 1 Tesalonicenses 4:3

Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

14 Salmos 24:3-4

¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿y quién estará en el lugar de su santidad? El limpio de manos, y puro de corazón: el que no ha elevado su alma á la vanidad, ni jurado con engaño.

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