Versículos sobre Lavar los pies
13 versículos sobre Lavar los pies para leer, meditar y memorizar.
Así que, si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes tienen el deber de lavarse los pies unos a otros.
Lo que les he dado es un ejemplo, para que también ustedes hagan lo que yo he hecho por ustedes.
En verdad, en verdad les digo que el siervo no es más que su señor, ni el enviado es más que el que lo envió.
Ustedes fueron llamados a ser libres, hermanos. Solo que no dejen que su libertad se convierta en una puerta abierta para la carne. Al contrario, por medio del amor, háganse esclavos unos de otros.
Al contrario, se vació a sí mismo, tomando la forma de siervo y llegando a ser semejante a los seres humanos. Y, mostrándose en forma exterior como un ser humano,
Después echó agua en la palangana y comenzó a lavar los pies de los discípulos, secándoselos con la toalla que se había atado a la cintura.
Pedro le dijo: «¡Tú no me vas a lavar los pies nunca, jamás!». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no podrás tener parte conmigo».
Cuando Jesús terminó de lavarles los pies, se volvió a poner el manto y ocupó de nuevo su lugar a la mesa. Entonces les habló otra vez: «¿Entienden lo que he hecho por ustedes? Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor”, y tienen razón, porque lo soy.
Ya saben estas cosas; dichosos serán si las ponen en práctica.
Piénsenlo: ¿quién es mayor, el invitado que está a la mesa o el que sirve la comida? Sin duda, el que está a la mesa. Sin embargo, aquí estoy yo entre ustedes como el que sirve.
El Hijo del Hombre mismo no vino para que otros le sirvieran, sino para servirles a ellos y dar su vida como precio de rescate por muchos».
Debe ser conocida por sus buenas obras: haber criado hijos, haber recibido a forasteros, haber lavado los pies del pueblo santo de Dios, haber ayudado a los que sufren y haberse entregado a toda clase de buenas obras.
Ámense unos a otros con cariño, como hermanos de una misma familia; tomen la iniciativa en honrarse unos a otros.