Versículos sobre El arrepentimiento y el perdón

Dios recibe a los corazones arrepentidos con misericordia, alejando de nosotros nuestros pecados cuanto está lejos el oriente del occidente. Confesar y volverse a él es ser limpiado y restaurado. Estos versículos abren el camino de regreso al Padre, una y otra vez.

Arrepentimiento — Hechos 3:19

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,

Perdón de pecados — 1 Juan 1:9

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Confesión — Salmos 32:5

Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)

Volverse a Dios — Joel 2:13

Y lacerad vuestro corazón, y no vuestros vestidos; y convertíos á Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo.

Limpiados — Isaías 1:18

Venid luego, dirá Jehová, y estemos á cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán á ser como blanca lana.

Un corazón limpio — Salmos 51:10

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.

La tristeza según Dios — 2 Corintios 7:10

Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.

Tan lejos como el oriente — Salmos 103:12

Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.

Pecados no recordados más — Hebreos 8:12

Porque seré propicio á sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.

Volver al Señor — Oseas 6:1

VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

El regreso del hijo pródigo — Lucas 15:18-20

Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti; Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.

Restaura el gozo — Salmos 51:12

Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.