Versículos sobre El arrepentimiento y el perdón
Dios recibe a los corazones arrepentidos con misericordia, alejando de nosotros nuestros pecados cuanto está lejos el oriente del occidente. Confesar y volverse a él es ser limpiado y restaurado. Estos versículos abren el camino de regreso al Padre, una y otra vez.
Arrepiéntanse, pues, y vuélvanse, para que sus pecados queden borrados,
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo: nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda maldad.
Te di a conocer mi pecado; no escondí mi maldad. Dije: «Reconoceré mi rebelión ante el SEÑOR», y tú quitaste mi pecado y su culpa. Selah
Arrepiéntanse, pues, y vuélvanse, para que sus pecados queden borrados,
Pero si andamos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos sigue limpiando de todo pecado.
Dios, crea para mí un corazón puro, y haz mi espíritu nuevo y firme dentro de mí.
La tristeza que es como Dios quiere produce un arrepentimiento que lleva a la salvación, un arrepentimiento que nadie lamentará jamás. Pero la tristeza que es como la del mundo produce muerte.
Tan lejos como está la salida del sol de su puesta, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras rebeldías.
«Porque tendré misericordia de sus maldades, y nunca más traeré a la memoria sus pecados».
Me pondré en camino, volveré a mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante tus ojos. Ya no merezco que se me llame hijo tuyo. Recíbeme como uno de tus jornaleros’”. Así que se puso en camino y volvió a su padre. Su padre lo vio cuando todavía estaba lejos, y se le enterneció el corazón. Corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó con cariño.
Dame otra vez la alegría de tu salvación, y mantenme firme con un espíritu dispuesto.