Versículos sobre La puerta estrecha
14 versículos sobre La puerta estrecha para leer, meditar y memorizar.
Entren por la puerta estrecha. La puerta que lleva a la destrucción es ancha, y el camino hacia ella es fácil, y muchos entran por allí. Pero la puerta que lleva a la vida es estrecha y el camino es difícil, y solo unos pocos lo encuentran.
«Esfuércense de veras por entrar por la puerta estrecha. Porque muchos, les digo, buscarán cómo entrar y no lo lograrán.
Jesús le respondió: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solo por mí se llega al Padre.
No todo el que me llama “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino solo quienes hacen lo que quiere mi Padre que está en el cielo.
Hay un camino que a uno le parece correcto, pero al final de él está la muerte.
Alguien le preguntó: «Señor, ¿son solo unos pocos los que se están salvando?». Él les dijo: «Esfuércense de veras por entrar por la puerta estrecha. Porque muchos, les digo, buscarán cómo entrar y no lo lograrán.
Yo soy la puerta. Si alguien entra por mí, será salvo; entrará y saldrá, y encontrará pastos.
La salvación no viene por medio de nadie más que de él. Bajo el cielo, Dios no ha dado a la humanidad ningún otro nombre por el cual debamos ser salvos».
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí tiene que renunciar a sí mismo, cargar con su cruz y seguirme.
Y decía a todos: «El que quiera venir detrás de mí tiene que negarse a sí mismo, cargar su cruz cada día y seguirme.
Aquel día muchos me dirán: “Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu nombre, no expulsamos demonios en tu nombre y no hicimos muchos milagros en tu nombre?”. Y entonces les diré abiertamente: “Nunca los conocí. ¡Apártense de mí, ustedes que quebrantan la ley de Dios!”.
Busquen la paz con todos, y procuren la santidad, porque sin ella nadie verá al Señor.
Así que, hermanos, pongan todavía más empeño en asegurarse de que el llamado y la elección de Dios sobre ustedes estén firmes; porque si hacen estas cosas, nunca tropezarán ni caerán.
Entonces Jesús volvió a hablarles: «En verdad, en verdad les digo que yo soy la puerta para las ovejas.