Versículos sobre Coherederos con Cristo
14 versículos sobre Coherederos con Cristo para leer, meditar y memorizar.
Si somos hijos, también somos herederos. Somos herederos de Dios, y heredamos junto con Cristo, si sufrimos junto con él para ser también glorificados junto con él.
Así pues, ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero, y lo eres por obra de Dios.
para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos con la esperanza de la vida eterna.
El Espíritu mismo se une a nuestro propio espíritu para declarar que somos hijos de Dios. Si somos hijos, también somos herederos. Somos herederos de Dios, y heredamos junto con Cristo, si sufrimos junto con él para ser también glorificados junto con él.
En él también nosotros hemos llegado a ser la porción propia de Dios. Para esto fuimos destinados de antemano por el propósito de Dios, que lo lleva a cabo todo como su voluntad lo determina,
Y si pertenecen a Cristo, se sigue que son descendencia de Abraham, herederos conforme a la promesa.
y a una herencia que nunca podrá perecer, ni mancharse, ni marchitarse. Esa herencia está guardada en el cielo para ustedes,
y den gracias al Padre, que los ha hecho aptos para participar de la herencia del pueblo santo de Dios en la luz.
El Espíritu es el anticipo de nuestra herencia, hasta que Dios redima a los que son su propia posesión, para que su gloria sea alabada.
Me explico: mientras el heredero es todavía menor de edad, su situación no es mejor que la de un esclavo, aunque es dueño de todo. Tutores y administradores están a cargo de él hasta la fecha que su padre ha fijado.
Dios no se guardó ni siquiera a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. ¿Cómo podría, entonces, dejar de darnos con él todo lo demás como un regalo?
Por eso es mediador de un pacto nuevo: ha tenido lugar una muerte que libera a las personas de las faltas cometidas bajo el primer pacto, y así los que son llamados pueden recibir lo prometido, la herencia eterna.
Escuchen, mis queridos hermanos. ¿No ha elegido Dios a los que son pobres a los ojos del mundo para que sean ricos en fe y hereden el reino que él prometió a los que lo aman?
Este es el misterio: por medio del evangelio, los gentiles son coherederos, forman parte del mismo cuerpo y comparten la promesa en Cristo Jesús.